Técnica
Ingeniería especializada y planeación que anticipa cada maniobra.
Una división de GMT · Grúas, Maniobras y Transportes Trejo
Un activo detenido no es solo un costo: es valor no optimizado.
Ayudamos a empresas industriales a liberar espacios, recuperar capital y cumplir con normatividad ambiental —sin interrupciones operativas ni riesgos innecesarios.
Enfoque integral
Combinamos precisión técnica, certeza operativa y responsabilidad ambiental para convertir el cierre de un activo en una oportunidad de capital.
Ingeniería especializada y planeación que anticipa cada maniobra.
Seguridad industrial y cumplimiento normativo en todo momento.
Economía circular y criterios ESG en cada decisión del proyecto.
Recuperación de capital que mejora los indicadores del proyecto.
GMT Heavy Industrial Services es la división industrial de GMT (Grúas, Maniobras y Transportes Trejo), especializada en el desmantelamiento técnico de naves industriales, estructuras metálicas y activos productivos.
Nuestros servicios principales: desmantelamiento de naves industriales, recuperación de acero estructural y desmantelamiento industrial en CDMX.
No demolemos: preparamos el terreno para el siguiente proyecto, alineados con políticas ESG y estándares corporativos.
Bajo estrictos protocolos de seguridad y planeación, intervenimos los activos que ya no aportan valor a tu operación.
Cubrimos cada etapa del ciclo: del diagnóstico técnico a la entrega del sitio listo para reconversión.
Identificamos, clasificamos y monetizamos materiales recuperables para reducir significativamente el costo neto del proyecto.
Coordinamos toda la operación con control de tiempos, costos y trazabilidad documentada.
Operamos alineados con políticas ESG y estándares corporativos en cada fase.
Convertimos un gasto en recuperación de capital y mejoramos los indicadores del proyecto.
"Un activo detenido no es solo un costo: es valor no optimizado."
Nuestro modelo de recuperación y valoración de materiales reduce el costo neto del proyecto y libera capital que puede reinvertirse en tu operación.
Convertimos un gasto operativo en valor recuperado.
Optimizamos los indicadores financieros del proyecto.
Reducimos los tiempos de liberación de activos.
Facilitamos el cierre, traslado o reconversión del sitio.
Un proceso controlado que entrega el sitio listo para su siguiente uso.
Evaluación técnica y financiera del activo.
Ingeniería, seguridad y coordinación de maniobras.
Desmontaje técnico bajo protocolos estrictos.
Clasificación y valoración de materiales.
Sitio listo para reconversión, con reportes.
Cada material recuperado evita residuos y devuelve valor a la cadena. Operamos bajo principios que cumplen con los estándares corporativos y ambientales que tu empresa exige.
Lo que más nos preguntan las empresas antes de iniciar un proyecto.
El desmantelamiento industrial es el desmontaje técnico, planificado y controlado de naves industriales, estructuras metálicas, maquinaria pesada, líneas de producción y activos productivos que han dejado de operar o que serán reemplazados. A diferencia de una demolición, el desmantelamiento prioriza la recuperación de materiales —principalmente acero estructural, componentes metálicos y equipo reutilizable— para clasificarlos, valorarlos y monetizarlos. El proceso típico incluye cinco fases: diagnóstico técnico inicial, planeación con permisos ambientales, desmontaje controlado con maquinaria especializada, recuperación y clasificación de materiales, y entrega del sitio limpio listo para su próximo uso. Es la solución indicada para plantas que cierran o se reubican, FIBRAs que liberan activos inmobiliarios, desarrolladores que reconvierten suelo industrial, y empresas que necesitan liberar capital atrapado en infraestructura detenida.
La diferencia es metodológica y económica. La demolición prioriza tirar la estructura del modo más rápido posible y enviarla a disposición final como residuo, generando un costo neto para el propietario. El desmantelamiento industrial es un proceso de ingeniería: primero se hace un inventario y valoración de cada activo, luego se desmontan piezas y materiales en orden inverso al de construcción, preservando el acero estructural, componentes metálicos y equipo reutilizable. Esos materiales se clasifican y monetizan, reduciendo significativamente el costo neto del proyecto y, en muchos casos, generando un retorno positivo. Adicionalmente, el desmantelamiento permite cumplir con normatividad ambiental SEMARNAT y políticas de economía circular y ESG, dejando el sitio entregable para su próximo uso —reconversión, nuevo desarrollo o venta— en lugar de un terreno con residuos por gestionar.
Operamos en todo el territorio mexicano desde nuestra base en Ciudad de México (Lomas de Chapultepec, Miguel Hidalgo). Tenemos presencia recurrente y experiencia comprobada en CDMX y Estado de México (el corazón industrial del país), el corredor del Bajío (Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes), el norte industrial (Nuevo León, Coahuila, Chihuahua) y el occidente (Jalisco). También atendemos proyectos puntuales en Yucatán, Quintana Roo y la frontera norte, alineados con la tendencia de nearshoring y reconversión de plantas industriales. Para cada zona movilizamos maquinaria pesada propia y aliados logísticos de GMT (Grúas, Maniobras y Transportes Trejo), nuestra matriz, lo que nos permite operar a escala nacional con tiempos de respuesta competitivos sin importar la ubicación del activo a liberar.
El costo de un desmantelamiento industrial varía según la complejidad del activo, su ubicación, el tipo de estructura y el valor recuperable. En lugar de manejar tarifas fijas por metro cuadrado, partimos siempre de un diagnóstico técnico sin costo que evalúa el peso de acero estructural, la presencia de equipos reutilizables, el acceso al sitio, los plazos requeridos y la normatividad aplicable. Con esa información preparamos una propuesta económica integral que balancea dos cifras: el costo de ejecución del desmantelamiento y el valor estimado de los materiales recuperables. En proyectos donde el contenido de acero estructural es alto (típico en plantas manufactureras y centros logísticos), el valor recuperado puede cubrir o superar el costo de ejecución, generando un flujo neto positivo para el cliente. Para conocer un rango preliminar para tu proyecto, contáctanos con datos básicos: ubicación, superficie aproximada y tipo de estructura.
Durante el desmantelamiento clasificamos y monetizamos un amplio espectro de materiales: acero estructural (vigas, columnas, largueros, polines —el material de mayor valor y volumen en una nave típica), lámina metálica y cubiertas (paneles galvanizados, multytecho, lámina pintro), componentes metálicos no ferrosos (cobre en cableado eléctrico, aluminio en perfiles y láminas, acero inoxidable en tuberías y tanques), equipo eléctrico (transformadores, tableros, motores, generadores), equipo mecánico (compresores, bombas, montacargas, grúas viajeras, líneas de producción completas), y componentes reutilizables (puertas industriales, rejas, escaleras metálicas, mobiliario industrial). El acero estructural es típicamente el material de mayor impacto económico porque representa entre el 60% y 80% del peso de una nave y tiene un mercado secundario activo. Para cada material seguimos un proceso de clasificación por tipo y grado, lo que maximiza su valor de reventa frente a la chatarra mezclada.
Los plazos dependen de tres variables: superficie del activo, complejidad técnica y restricciones del sitio. Como referencia operativa: una nave industrial pequeña (1,000-3,000 m²) se desmantela típicamente en 6 a 10 semanas, incluyendo diagnóstico, permisos, ejecución y entrega del sitio. Una planta mediana (3,000-10,000 m²) lleva entre 3 y 5 meses. Activos de gran escala (10,000 m² en adelante, o complejos industriales completos) pueden tomar 6 a 12 meses, frecuentemente ejecutados en fases para minimizar afectaciones. Estos rangos asumen ejecución continua; pueden acortarse con cuadrillas adicionales (a mayor costo) o extenderse cuando hay restricciones operativas en sitio, escasez de ventanas de maniobra, o necesidad de coordinar con vecinos industriales. Durante el diagnóstico técnico entregamos un cronograma específico para tu proyecto con hitos de avance, lo que permite planear la liberación del terreno con certeza.
Sí, y es una de las principales razones por las que las empresas eligen desmantelamiento sobre demolición. El valor recuperado depende del tipo de activo, pero en proyectos típicos de nave industrial el acero estructural representa entre el 60% y 80% del peso total y tiene un mercado secundario activo y bien valorado. A esto se suman componentes metálicos (cobre en cables, aluminio, acero inoxidable), equipo reutilizable (motores, transformadores, montacargas, líneas de producción completas) y maquinaria que puede venderse a otros operadores o aprovecharse internamente. Cuantificamos el valor recuperable durante el diagnóstico técnico inicial —antes de cualquier compromiso— para que el cliente vea el balance proyectado: costo del desmantelamiento vs. valor recuperado. En muchos proyectos el resultado es flujo neto positivo, transformando una operación que tradicionalmente era un gasto en una recuperación de capital medible.
El marco normativo principal incluye la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) y la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), ambas administradas por SEMARNAT y vigiladas por PROFEPA. En la práctica, los proyectos de desmantelamiento industrial requieren: plan de manejo de residuos que clasifica peligrosos, de manejo especial y reciclables; transporte certificado con empresas autorizadas por SEMARNAT para residuos peligrosos; disposición final certificada con manifiestos por cada lote; y en muchos casos, Manifestación de Impacto Ambiental si el proyecto involucra contaminación del suelo, manejo de asbesto, o se ubica en zona con regulación especial. A nivel estatal y municipal hay licencias adicionales (CDMX, Estado de México, Nuevo León tienen reglamentos específicos). En seguridad industrial aplican las NOM de la STPS (NOM-031-STPS para construcción, NOM-001-STPS para condiciones generales de trabajo). Nosotros gestionamos integralmente todos estos trámites como parte del proyecto.
Operamos bajo un marco estricto de cumplimiento ambiental, seguridad industrial y políticas ESG. En cada proyecto gestionamos los permisos y avisos ante SEMARNAT que aplican al desmantelamiento (Manifestación de Impacto Ambiental cuando corresponde, plan de manejo de residuos peligrosos, transporte y disposición certificada), coordinamos con PROFEPA y autoridades estatales cuando se requiere, y mantenemos protocolos de seguridad industrial alineados con la STPS (NOM-031-STPS para construcción, NOM-001-STPS para condiciones generales de trabajo). Aplicamos principios de economía circular: maximizamos la recuperación de materiales para reducir el envío a relleno sanitario y privilegiamos proveedores certificados de reciclaje. Entregamos al cliente la documentación completa —manifiestos, certificados de disposición, reportes fotográficos y trazabilidad por activo— que sirve tanto para auditorías internas como para reportes ESG corporativos y de FIBRAs.
Preparamos el terreno para el siguiente proyecto. Hablemos de tu activo y diseñemos un plan a la medida.
Cuéntanos sobre el activo que necesitas liberar. Te responderemos con un diagnóstico inicial y los siguientes pasos.